Posparto

El posparto es una etapa llena de desafíos y emociones intensas. Uno de mis mayores temores era enfrentar una depresión posparto. Por ello, me informé exhaustivamente, ya que la información brinda poder y libertad para elegir, prevenir y anticiparse. En este blog, comparto las herramientas que más me ayudaron a prevenir la depresión posparto: Medicinade cacao: El cacao puro es rico en flavonoides, que pueden mejorar el estado de ánimo y la salud Cápsulasde mi propia placenta: Consumir la placenta puede ayudar a equilibrar las hormonas y aumentar la energía, es importante asesorarte de como hacerlo o buscar alguna mujer que realice medicina de Contactopiel con piel: Fortalece el vínculo afectivo y puede reducir los niveles de estrés tanto en la madre como en el bebé. Usodel WawaMaki: Esta prenda proporciona soporte abdominal y confort térmico, ayudando en la recuperación postparto (para mi suposo un abrazo y un acto de presencia a esa zona que tanto sufre y que olvidamos tras el parto) Porteo24/7: Llevar al bebé cerca del cuerpo fomenta la conexión emocional y facilita la lactancia. Contactocon la naturaleza: Pasar tiempo al aire libre mejora el estado de ánimo y reduce la ansiedad. Exposicióndiaria al sol: La luz solar es una fuente natural de vitamina D, esencial para el bienestar Amory apoyo familiar: Una red de apoyo sólida es fundamental para sobrellevar los desafíos del posparto. Lactanciamaterna: Además de sus beneficios nutricionales, la lactancia libera oxitocina, hormona que promueve sentimientos Espaciosde encuentro con otras mujeres: Compartir experiencias con otras madres ofrece apoyo emocional y comprensión. Actividadesadaptadas para realizar con bebés: Mantener una vida social activa previene el aislamiento y mejora el estado de ánimo. Ladanza: El movimiento y la musica son dos herramientas que me ayudan a conectar con el cuerpo a sentir la emocion y tranformar desde un lugar no mente y no juicio. Cada una de estas herramientas contribuyó significativamente a mi bienestar durante el posparto. Es esencial recordar que cada experiencia es única, y lo que funciona para una persona puede no ser igual para otra.
Cólico del lactante ¿Dolor o estrés?

El resumen de las múltiples definiciones que hay de cólico del lactante es un llanto incontrolable que sucede los tres primeros meses de vida del bebé y que suele darse al anochecer o la primera parte de la noche. Tras varias lecturas, el cólico del lactante en mayor parte, se atribuye a un bebe que no tiene sus necesidades satisfechas. No obstante, hay bebés que, pese tener sus necesidades satisfechas, también tienen espasmos de llanto. Rosa Jové expone en su libro de crianza feliz “El hombre por el hecho de andar de pie y tener el perímetro craneal que tiene, se supone que nace antes de lo que en realidad estaríamos preparados. Se impone, pues una exterogestación como en los canguros.” Es por esa razón que los bebés están tan a gusto en un medio o circunstancia que les recuerde el útero materno. (contacto piel con piel, brazos de mama y papa, escuchando la voz de mama y papa, porteo, el dormir con contacto de mama, el pecho…) ¿Qué sucede cuando él bebe experimenta estrés durante el día? Al llegar la noche ya no puede más y estalla de dolor. El estrés da como resultado alteraciones del aparato digestivo. Un bebe con una necesidad no satisfecha se estresa, llora, y a cuanto más llanto más incrementa el estrés, lo que provoca dolor gástrico. A más dolor, más llanto, y a más llanto, más estrés y más dolor y más lloran, y empieza un círculo vicioso difícil de solucionar. Como bien expresa Rosa Jové podemos tener una visión reduccionista y calmar el episodio de cólicos con todas nuestras herramientas, o podemos ampliar la mira y buscar cual es la causa de problema para evitar noches de llanto. RESUMEN: Criar de forma que él bebe no se estrese Por ejemplo: Alimentacióna demanda Respetandolas ventanas de sueño Atendiendollanto de forma temprana Fomentarel contacto (piel con piel, porteo, brazos,etc) Interactuandocon él en sus momentos de vigilia MI experiencia Pese a los comentarios gratuitos de que estoy malcriando a mi hijo con tanto brazo, he decidido fomentar el PORTEO siempre que puedo y reducir el cochecito, porque detecte que los días en que mi hijo tenía menos contacto y usaba utensilios varios que lo alejaban de mi (cuna, cochecito, nido, hamaca ) las noches eran peores y sufría episodios de cólico puntuales. Y por supuesto, no dejo de usar Wawa Band, con su calor y su aroma, junto con el contacto de su madre o su padre, Lúar se relaja rápidamente.
Mi lactancia materna

Venimos de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, y hoy quiero hablar sobre mi propia vivencia con la lactancia. Es curioso porque siempre he visto la lactancia desde el punto de vista de asesora. Ahora, al vivir la experiencia en mi propia piel, hay muchas cosas que reafirmaría como asesora, y otras que reflexionaría de manera diferente al transmitirlas a las mamás que acompaño. La lactancia es un tema muy amplio y variable según cada madre. Podría pasar horas hablando de ella, pero hoy quiero compartir mi vivencia personal. Para mí, la lactancia está siendo un proceso muy animal; lo vivo desde un lugar instintivo y primitivo. Si tuviera que ponerle palabras internas a esta sensación, diría que es como el arma que tengo para proteger a mi cría, y trato de preservarla a toda costa sin que nadie ni nada interfiera. Es una arma pacífica con la que no hago daño a nadie y, al mismo tiempo, me hace retomar la fuerza de una guerrera. Con ella, soy capaz de cubrir todas las necesidades de mi bebé: vínculo, nutrición, calma y seguridad. Cuando estaba embarazada, visualizaba extraerme leche para que el padre y la hermana pudieran darle biberón de leche materna y participar en este proceso tan maravilloso. ¿Qué ha pasado en la realidad? La realidad es que, al vivir la fuerza del vínculo de la lactancia, ha surgido en mí esta parte instintiva, que algunos denominarían «egoísta», de querer preservarlo hasta el final, por mí, por él y por nosotros. En primer lugar, porque mantener la leche materna el máximo tiempo posible es un concepto de salud. En segundo lugar, porque el vínculo durante la lactancia es mágico y no hay palabras que puedan describirlo. ˙Los otros componentes de la familia, tendrán otros espacios y formas para forjar vínculos. En tercer lugar, porque la naturaleza nos provee esto por una razón. Me rindo a ello y trato de conservarlo. En cuarto lugar, no sé si volveré a ser madre y quiero exprimir al máximo esta experiencia de vida que es pasajera, ya que la lactancia un día llegará a su fin. La realidad es que tengo miedo de que haya interferencias en mi lactancia, porque la estoy disfrutando tanto que no quiero que termine. Cuando hablo de interferencias, me refiero a cualquier elemento externo que sustituya la teta como alimento. Como asesora, he visto bebés que han mantenido la lactancia materna con biberón y pecho. Otros han sido fieles solo a la teta, y algunos se han decantado por el biberón una vez lo han probado. Este es mi gran miedo ahora, mientras me preparo para volver al trabajo. Incluso diría que estoy enfadada… Me veo empujada a hacer algo que no quiero, que no nace de mis entrañas. Este montaje social, de forma indirecta, me obliga a reincorporarme al trabajo en un momento que para mí es muy temprano para Lúar. Estoy preparándome al máximo para este momento, creando un banco de leche y comenzando con la alimentación complementaria, etc. La pregunta que me hago es, ¿si no empezara a trabajar, haría todo esto? Por supuesto que no… No tendría prisa para introducir la complementaria y me lo tomaría con mucha calma. No daría ni un biberón, no me estaría sacando leche cada día y no tendría estos miedos y preguntas de: ¿Puede que sea el final de mi lactancia? Realmente es un proceso angustioso para las madres. Cuando recibía a mamás con estas inquietudes en los talleres, no lograba entenderlas como lo hago ahora. Si te encuentras en un proceso similar, me encantaría conocer tu experiencia y que podamos compartir. ¡Saludos a todas esas mamis!